A menudo trabajo en sesión con mujeres que han sido víctimas de infidelidades. Y digo “víctimas” porque en ocasiones las consecuencias emocionales son graves. No solo enfado, rabia, ira, celos o sentir que se “rompen por dentro”, también pueden sufrir insomnio, asma, problemas digestivos y ataques de ansiedad. Depende del caso y de la historiaSigue leyendo

Iba distraído en el metro mientras a mi lado estaba teniendo lugar una acalorada conversación entre un grupo de mujeres. Una de ellas se quejaba de que su novio había tonteado delante de ella con una camarera y estaba visiblemente cabreada. Esto me trajo a la mente dos reflexiones. La primera es sobre la necesidadSigue leyendo