Muchas alergias tienen su origen en traumas emocionales

Salomón Sellam, doctor en medicina y formador en biodescodificación, escribió en 1999 el libro “Las alergias no existen”, provocador título que sin embargo recoge tesis respaldadas por disciplinas psicológicas modernas que se están extendiendo rápidamente, entre ellas las TIC o la Programación Neuro-Lingüistica. Uno de los fundadores de la PNL en España, Gustavo Bertolotto, ha difundido varios vídeos donde relata los logros alcanzados en este terreno no sólo por él sino por otros médicos que han utilizado este tipo de técnicas.

En el libro citado, Salomón propone la idea de que las alergias son un tipo de “fobia física” que desencadena el cuerpo para evitar el recuerdo de alguna situación muy dolorosa emocionalmente. Por tanto, la causa de la reacción alérgica sería psicosomática y, al liberar la respuesta emocional que la dispara, se mitigarían o desaparecerían los síntomas. Mariano de los Santos, coach de la Asociación Trisquel, acaba de abordar un caso que corrobora estas conclusiones.

“Cuando estoy con gatos empiezo con procesos de asma y siento que me ahogo”

A finales del 2014 recibimos la llamada de Margarita Escobar, traductora intérprete de 32 años, quien nos cuenta su interés por realizar un proceso para superar su alergia a los gatos. “Tengo alergia desde hace 28 años por lo menos, no recuerdo bien la edad pero entre los 3 y los 6 años en un momento dado empecé a tener alergia a los gatos. Voy a empezar a convivir con uno dentro de una semana y eso me preocupa“, nos informa.

Le preocupa, como es normal, por los síntomas físicos que esta alergia le provoca. Margarita nos cuenta que “cuando tengo alergia lo primero que noto es moqueo y los ojos se me empiezan a aguar, me empieza a picar todo, la garganta, los oídos, los ojos y la nariz. Empiezo un proceso de asma y a sentir que tengo dificultades para respirar. Lo más angustioso es la sensación de ahogo y tener que irme del lugar. A veces también me dan reacciones en la piel de irritación y picor. Todo esto me incomoda además porque tengo amigas que tienen gatos y tienen que pasar la aspiradora y encerrar a los gatos antes de que vaya yo de visita. Además si cuando voy está el gato por ahí dando vueltas y se me acerca no sólo me da miedo sintomatizar, sino que además me gustaría poder acariciarle y cogerlo“.

A Margarita le gustan los gatos y los animales en general, sin embargo en este caso siempre se encuentra con la alergia de por medio. Afirma que “me encantan los gatos, por eso tener alergia me genera frustración. Todos estos años el hecho de no poder estar en un sitio donde había un gato lo he llevado fatal, además con culpa porque sentía que tenían que encerrar a los animalitos por mi culpa, por mi alergia, y que la persona a la que fuera a visitar tenia que limpiar, etc, forzando la situación para yo poder estar allí. Y por ejemplo cuando era pequeña y apareció mi alergia, tuvimos que llevar nuestros 4 gatos a casa de un amigo de mi madre, porque no podía estar cerca de ellos; empezaba con síntomas de asma y me ahogaba. Me dio mucha pena“.

Para Margarita superar la alergia supondría “una liberación“. Le encantaría “poder convivir con un gato tranquilamente, ya que me me gusta vivir con animales y poder ir a sitios donde haya animales. O a casas de amigas que tienen gatos sin que piensen ‘joe, viene Marga, hay que aspirar’“. Además, ha oído hablar de las posibilidades de la PNL en estos casos, por eso se ha puesto en contacto con el coach de Trisquel, Mariano de los Santos.

Pronto el gato con el que iba a convivir Margarita llega a la casa, sin embargo tan sólo dos sesiones son suficientes para encontrar y sanar el conflicto emocional causante de su alergia. El proceso de adaptación a la nueva situación va de menos a más y a través de seguimiento telefónico Margarita va informando a su coach de sus progresos.

“¡Voy a tener 20 gatos!”

Pasa el tiempo y dos meses después de iniciar el proceso es hora de recoger el testimonio de Margarita, quien relata que “he sanado varias cosas, pero básicamente he pasado de no poder estar en un lugar donde hubiera estado un gato y donde hubiera pelos o ácaros de gato, a poder hacerlo. O sea no sólo no podía estar con el gato presente sino que había que limpiar como dos horas antes, aspirar, fregar… cuando iba a casa de amigas que tenían gato. Y ahora con este proceso he logrado convivir con un gato durante todo este tiempo“.

Cuando le preguntamos qué supone para ella esta nueva etapa comenta entre risas “¡que voy a tener 20 gatos!“. Nos cuenta que “ahora puedo tocar a mis animalitos cuando quiero y puedo ir a la casa de cualquiera de mis amigos que tenga gatos y además estar con ellos encima, sobándolos y todo. Eso me hace sentir muy bien“.

Con relación a su experiencia con el coach Mariano de los Santos, comenta que “he notado que ha habido un buen seguimiento del proceso y me ha gustado su disponibilidad, ha estado muy pendiente de mi evolución. Me ha sorprendido un poco la rapidez, aunque ya me habían dicho que podía ser relativamente rápido asi que más o menos me lo esperaba. Mariano me parece un buen coach sobre todo por los resultados, su trabajo es efectivo. En las sesiones me he sentido acompañada y respetada, especialmente en el proceso de ir abriendo y cerrando en la búsqueda interior de lo que generaba la alergia“.

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