Cura su afonía en una sesión: “Liberarse de angustias y culpabilidades”

¡Publícalo en tu facebook!

“¡Publícalo en tu facebook!” fue el comentario espontáneo que hizo Carmen Aranda al terminar la sesión. Había estado 5 días afónica, tomando ibuprofeno y un nebulizador que compró en la farmacia, pero no mejoraba. Tras una sesión con TIC y PNL recuperó su voz de forma instantánea.

Si una persona padece una afonía es que ha perdido la voz o suena muy apagada. Puede existir inflamación y dolor.

Es algo que le ha podido pasar a cualquiera y no revierte mayor gravedad. Así estuvo durante 5 días Carmen Aranda, jubilada de 71 años, trabajadora en el departamento de Relaciones Públicas de Telefónica durante 40 años. “El sábado ya sentí que me quedé sin voz y me fui a la farmacia. Me dijeron que tomara ibuprofeno y lo estuve haciendo durante 3 días sin ningún resultado. El martes volví y dije a la farmacéutica que no se me quitaba la afonía y me dieron un spray nebulizador porque me notaba la garganta inflamada. Dos días después seguía sin poder hablar”, relata Carmen. Se sentía mal y la situación le empezaba a agobiar. “Me encontraba angustiada e indefensa por no poderme relacionar con nadie, por no poder hablar con nadie y estaba encerrándome en mi misma. Me empece a morder las uñas”, afirma.

Después de una sesión con PNL y TIC, Carmen se liberó de sus angustias y culpabilidades. Un bajón emocional reciente la había dejado sin voz y, liberando esa emoción, sorprendentemente la recuperó de forma instantánea.

Así lo cuenta Carmen: “Me sorprendió tanto que no me lo podía creer. Pensaba ‘pero si estoy pudiendo hablar, sí que puedo, sí que puedo!’, y veía que podía hablar. Y no es que antes no me hubiera esforzado para hablar, es que simplemente no me salía. Mariano de los Santos es fabuloso y muy buen terapeuta. Sentí paz y una gran liberación, fue todo un descubrimiento, me pareció algo tan extraordinario que lo primero que me salió decirle fue que lo publicara en su facebook”.

Choque afectivo

Jacques Martel, profesor y terapeuta canadiense, autor de “El gran diccionario de dolencias y enfermedades”, afirma que la afonía se presenta normalmente después de un choque afectivo (golpe emocional con relación a algo o alguien que nos importa) que sacude la sensibilidad de la persona, quien luego se fuerza demasiado para hablar, aun cuando no exprese todo lo que su corazón desearía decir. Su sensibilidad queda herida. Este excesivo esfuerzo crea angustia y deja un vacío interior que absorberá los sonidos. Finalmente, los sonidos acaban por extinguirse. Por eso es importante conectar con la comunicación interior de la persona y con sus mensajes de amor propio. Y de este modo liberarse de angustias y culpabilidades.